CHALEMOR

Mucho ha dado que hablar la veracidad o la falsedad de los Protocolos de los Sabios de Sion, aun en tiempo presente. En su época fue muy difundido, leído y originó grandes controversias por lo que contenía.

Wikipedia nos indica sobre ellos, que publicado por primera vez en 1903, en la Rusia zarista cuyo objetivo era justificar ideológicamente los pogromos que sufrían los judíos. El texto sería la trascripción de unas supuestas reuniones de los «sabios de Sion», en la que estos sabios detallan los planes de una conspiración judía, la cual estaría en control de la masonería y los movimientos comunistas, extendida por todas las naciones de la Tierra, y tendría como fin último el hacerse con el poder mundial.

Los protocolos de los sabios de Sión es la publicación antisemita más famosa y ampliamente distribuida de la época contemporánea. Sus afirmaciones acerca de los judíos, que han sido desacreditadas repetidamente, continúan circulando hoy en día, especialmente por internet. Los individuos y grupos que han utilizado este texto están unidos por un propósito común: diseminar el odio a los judíos.

En 1921, tiempo en que los protocolos eran ampliamente difundidos por el multimillonario estadounidense Henry Ford y cobraban más popularidad, un miembro de la redacción del diario Times de Londres Philip Graves, quien se encontraba entonces en Estambul, encontró por casualidad a un misterioso ruso que encubrió su identidad con el nombre de «Mr. X el cual le entregó una copia gastada de un libro en francés titulado Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu, o la política de Maquiavelo en el siglo XIX. El autor («un contemporáneo») era anónimo.

El 16, 17 y 18 de agosto de 1921, el Times de Londres publicó una serie de artículos en donde se informaba que «los Protocolos [...] son sólo un torpe fraude producido por un plagiario inconsciente que parafraseó un libro publicado en Bruselas en 1865».

sU verdadera autoría resulta confusa. La teoría más aceptada dice que fue obra de los servicios secretos zaristas, que buscaban desacreditar a la izquierda bolchevique acusándolos de colaborar con la conspiración judía expresada en el libro (Marx, Trotsky y Kérensky, por ejemplo, eran de ascendencia judía). Los teóricos de la conspiración señalan generalmente que estas reuniones se habrían llevado a cabo en el Primer Congreso Sionista de Basilea (Suiza), del 20 al 31 de agosto de 1897, presidido por Theodor Herzl. Sin embargo, no hay evidencias que demuestren la existencia de este congreso.

Por otra parte jamás existió una organización llamada «Los sabios de Sión» o «Los ancianos de Sión». Sin embargo, y sin que exista un ápice de evidencia para probarlo, se ha mantenido empecinadamente que estos textos eran las actas de esa inexistente organización.

En diciembre de 1901, un oscuro personaje conocido como Sergei Nilus afirmó haber traducido al ruso unos textos que en conjunto tituló Los protocolos de los sabios de Sión. Durante los primeros quince años, los Protocolos tuvieron escasa influencia. A partir de 1917 vendieron millones de ejemplares en más de veinte idiomas

Agrega Wikipedia, que la mayor parte de los escritos en los Protocolos fueron plagiados del libro Dialogue aux enfers entre Machiavel et Montesquieu (‘diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu’), escrito por el autor satírico francés Maurice Joly en el año 1864. Joly se ocupó de realizar ataques políticos sobre las ambiciones de Napoleón III utilizando a Maquiavelo como una sinopsis diabólica en el infierno como un extra de sí mismo para poder así emitir su opinión acerca de Napoleón. Joly mismo parece haberse tomado en préstamo material de una popular novela de Eugène Sue, Los misterios de las personas, en la que los conspiradores fueron jesuitas Los judíos no aparecen en ninguno de los dos trabajos. Puesto que era ilegal criticar a la monarquía, Joly imprimió el folleto en Bélgica y luego trató de pasarlo de contrabando a Francia. La policía confiscó el mayor número de copias. Joly fue juzgado el 25 de abril de 1865, y condenado a 15 meses de prisión. Joly se suicidó en 1878.

En la Biblioteca del Museo Británico se conservan 43 ediciones distintas. El ejemplar ruso de 1905 se encuentra con el número 3296 d. 17, y lleva el sello de entrada «British Museum, 10 de agosto de 1906». El libro ruso es un ejemplar en octavo, encuadernado en piel negra y consta de 417 páginas. Los Protocolos forman en esta obra sobre el Anticristo de Serge Nilus el Apéndice XII bajo el título «El Anticristo como posibilidad política inmediata». Los protocolos de los sabios de Sión", 1902-1903 r. r.

El texto está dividido en 24 «protocolos» que —según el periódico Morning Post de 17 de julio de 1920—, comprenden aproximadamente 20 000 palabras y corresponden a las páginas 305 a la 417, es decir, 112 páginas

Algunas opiniones:

Alguien señalaba: Habiendo leído el mencionado libro y, mas allá de la verdad o falsedad de sus autores (sean sionistas o zaristas conocedores de las intenciones de los primeros), es un ensayo que, mal que nos pese, posee una vigencia y una visión espeluznante, si se observa que las metas fijadas en este supuesto, y por muchos considerado falso libro, se han cumplido de forma casi matemática, desde la implantación de una globalización y consumismo feroz hasta la existencia de un Estado de Israel hegemónico, imperialista y asesino (que no entiende de Naciones Unidas ni de derechos de los Pueblos). ¿El libro es falso?, tal vez pero, ¿no están sucediendo cosas que hacen pensar que no importa quién lo escribió, sinó que hay en su interior?¿hay conspiranoia o la realidad supera a la ficción?, si es un plagio, y fué un ensayo de otro autor, ¿porqué está sucediendo lo que se promulga en sus páginas y no obstante los negadores de la obra opinan que solo tiene como fín el odio hacia los judíos?. Es para pensar ¿no?.
Finalmente y para terminar, concuerdo que es de ilusos suponer que la historia enseña. Hay muchos casos en que dicha historia fue escrita con doble propósito, no como uno supone que es describiendo hechos. Ilustremos ésta aseveración con un ejemplo de los muchos que hay, haciendo un estudio científico de los supuestos campos de exterminio nazis, en donde se supone se asesinaron millones de judíos y, haciendo hincapié en lo injustificable de los excesos que sí se realizaron, veremos que en algunos casos es científicamente y técnicamente imposible que se hayan perpetrado otros tantos, como que es suicida la instalación de una cámara de gas (en donde se supone usaron Ciclón B que es altamente explosivo) al lado o en cercanías de los hornos crematorios (que en realidad no había tantos como para hacer una industria de la cremación). Pero la historia es así, mis queridos ilusos, y si una persona con dos gramos de criterio, observa los errores de la historia, puede hasta ser pasible de cárcel, ya que en los tiempos que corren no hay la libertad de expresión que llenan las páginas de las Constituciones o Cartas Magnas de los países del mundo y que los gobernantes y demócratas del planeta esgrimen como una conquista fundamental de los ciudadanos, es decir, que si una persona posee esos dos gramos de criterio, mejor que los guarde en un lugar seguro y prolongue su vida practicando yoga en el Tibet, y abstrayéndose de todo lo mundano.

Otro llamado Antonio señala: Demostrado está que los Protocolos no existen ni están remotamente basados en nada. Son un mal plagio de un libro que se llama "Dialogo en el Infierno entre Maquiavelo y Montesquieu" que escribió Maurice Joly. El plagio lo llevó a cabo un zarista que residía en París con el objetivo de combatir las ideas revolucionarias que se extendían por toda Rusia.
Los nazis recuperaron este bochornoso argumento durante la República de Weimar en los años 20 para auparse en el poder a costa de judaizar a la izquierda, con el gran resultado de 40 millones de muertos en todo el mundo.
Es espeluznante como la historia supera toda ficción humana. Me sorprendió el libro de Norman Cohn "El Mito de la Conspiración Judía Mundial" donde se aclaran todos los aspectos acerca de este tema.
Soy un iluso, pienso que la historia de la humanidad es un continuo aprendizaje en el que a veces se avanza, a veces se tropieza, pero no se repiten errores superados. Dejemos los protocolos y todas esas conspiraciones mundiales, sólo tratan de minar la moral de todos nosotros, no somos juguetes, pensamos libremente, valemos más que el ser dominados por un determinado grupo de gente, nunca vamos a ser dominados por nadie si nos forjamos un pensamiento crítico basado en la cultura y en la historia, no más manipulaciones.