CHALEMORVA

En la jungla humana en donde nos toca desenvolvernos mientras se nos permite vivir, se manifiestan muchos hechos denigrantes de esa calidad humana que se supone debemos saber manejar mientras transitamos, en donde lo ideal es disftutar nuestra corta vida y hacer que otros también lo hagan, desafortunadamente no es así, más cuando en ellas se manifiestan libremente los desesos, las pasiones yque no sabersele manejar, controlar, dan paso a que se den aberraciones nunca acpetables, como el caso de la pedofilia y más cuando la llevan acabo quienes han juramentado servir a Dios, ser sus representantes, personas que se suponen cultivan las virtudes. Es inaceptable la pedofilia , pero cuesta más el hecho de comprender , aceptar sobre todo, que ello provengan de sacerdotes, en donde se supone hay moral, ética, compromiso, responsabilidad , confianza depositada.

Los escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes en EE UU amenazaron con empañar el final del largo pontificado de Juan Pablo II. Los trapos sucios que en otras ocasiones el Vaticano logró disimular, esta vez no han podido escapar al dedo acusador de la sociedad estadounidense, movilizada por su poderosa prensa y los centenares de denuncias de víctimas que ya han costado a la Iglesia más de mil millones de dólares. Para capear esta peligrosa tormenta, el Papa ha convocado a Roma esta semana a los ocho cardenales de EE UU, incluidos los que han sido presionados para que dimitan. Ni siquiera los convocados esperan que del encuentro vaya a salir un remedio o política de actuación futura.

Los escándalos sexuales protagonizados por sacerdotes en EE UU amenazan con empañar el final del largo pontificado de Juan Pablo II. Los trapos sucios que en otras ocasiones el Vaticano logró disimular, esta vez no han podido escapar al dedo acusador de la sociedad estadounidense, movilizada por su poderosa prensa y los centenares de denuncias de víctimas que ya han costado a la Iglesia más de mil millones de dólares. Para capear esta peligrosa tormenta, el Papa ha convocado a Roma esta semana a los ocho cardenales de EE UU, incluidos los que han sido presionados para que dimitan. Ni siquiera los convocados esperan que del encuentro vaya a salir un remedio o política de actuación futura.

Deal Hudson nos manifiesta algunos pensamientos que consideramos importantes al respecto como que el uso y abuso de los niños como objeto de gratificación sexual por parte de los adultos es epidémico en todas las clases sociales, profesiones, religiones y grupos étnicos alrededor del mundo, según lo demuestran claramente las estadísticas acerca de la pornografía, el incesto y la prostitución infantil.

La pedofilia es un tipo particular de desorden sexual compulsivo en el cual un adulto (hombre o mujer) abusa de niños preadolescentes. La gran mayoría de los escándalos sexuales del clero que están saliendo a la luz ahora no entran propiamente en la categoría de pedofilia. Más bien, se deben calificar como efebofilia o atracción homosexual hacia adolescentes. Aunque el número total de sacerdotes que cometen abuso sexual es más alto que el de los que son culpables de pedofilia, la cifra total queda aún por debajo del 2% que es semejante al porcentaje que se da entre hombres casados (Jenkins, Pedophilia and Priests).

Últimamente se ha denunciado la multiplicidad de casos de pedofilia que sacerdotes cometen y que ha sido de grandes escándolos públicos, hasta el extremo que el actual Papa se pronuncie al respecto y no acepte tal hechos que definitivamente afecta la imagen de la iglesia, lo que esta debe demostar a sus fieles, decencia, armonía, crecimiento espiritual

Un caso patético al respeto es como lo narra confidencial,com.ni, lo del padre el ahora ex sacerdote Geo-ghan, de 66 años, quien cayó en la tentación con, al menos, 130 menores: 41 casos, conocidos, 86, se cerraron con indemnizaciones; en dos le han retirado los cargos por haber prescrito, y por otro cumple condena de 10 años. A diferencia de los otros casi 70 sacerdotes supuestos pederastas que protagonizan, por abusar de adolescentes, el mayor escándalo de la Iglesia católica en Boston, Geoghan lo hizo mayoritariamente con niños.

Uno de ellos tenía sólo cuatro años. A veces el abuso duró años con las mismas víctimas, hasta que era descubierto y las autoridades de la archidiócesis le iban trasladando de parroquia en parroquia, negligencia por la que ahora al cardenal Bernard Law le piden la renuncia la mayoría de los feligreses.

Los relatos de las compulsiones sexuales de Geoghan, descritos en los sumarios de las demandas presentadas contra él en el tribunal de Boston, producen escalofríos.

Siempre elegía a víctimas vulnerables. A mediados de los años setenta, por ejemplo, las víctimas fueron siete niños de una misma familia en Forrest Hills. Maryetta Dussourd, madre soltera y pobre, agradecía la ayuda del párroco, que no faltaba ni un día a su cita con los pequeños. Los llevaba de paseo, los cuidaba cuando ella tenía que salir y los acostaba de noche. Era en ese último momento cuando les tocaba en los genitales y les forzaba a que le tocaran a él, frecuentemente mientras rezaban

Se narra. que : “El señor Geoghan” —como se refiere a él el padre Christopher Coiné, portavoz del cardenal de Boston, para hacer hincapié en que ha sido expulsado de la Iglesia— no es el único “pederasta en serie” en la ciudad, cuya archidiócesis se ha convertido en el epicentro de la crisis que atraviesa la Iglesia católica en EE UU.

Por ejemplo, James Porter abusó de más de 100 niños y adolescentes, provocando el primer escándalo en 1992. Su expulsión de la Iglesia marcó el comienzo de una purga silenciosa de pederastas ordenada por el cardenal Law.

Los casos los pudieron mantener en silencio las autoridades eclesiásticas hasta hace unas semanas, cuando explotó con la fuerza de un volcán a raíz de que un juez decidiera hacer públicos los sumarios de Geoghan, a petición del diario The Boston Globe. El escándalo se ha extendido como la pólvora por numerosas diócesis del país, que afrontan cientos de acusaciones similares.

Fue de conocimiento público también que , la Fiscalía de París investigó una denuncia por abusos sexuales a un menor presentada contra el obispo auxiliar de París Jean-Michel di Falco. Los hechos denunciados se remontan a 1972 y 1975, cuando Di Falco era director de la escuela de Santo Tomás de Aquino, en la capital francesa. La demanda fue presentada por un ex alumno de un colegio aledaño

Di Falco fue portavoz de la Iglesia católica francesa entre 1987 y 1996 y ha negado categóricamente los hechos. Además, presentará una demanda por 'denuncia calumniosa'. El cardenal de París, Jean-Marie Lustiger, apoyó ayer a su obispo auxiliar y se mostró convencido del carácter infundado de las acusaciones.

Mientras tanto, las denuncias por abusos sexuales contra sacerdotes norteamericanos -y contra la propia Iglesia católica de EE UU, por encubrirlos- parecen ir en una espiral ascendente después de que se presentara una segunda demanda contra el ex obispo de Palm Beach (Florida), Anthony J. O'Connell, de 63 años, que renunció a su cargo hace una semana después de reconocer haberse tocado hace 25 años con Christopher Dixon, un joven estudiante del seminario Santo Tomás de Aquino y de la escuela católica de Hannibal, Misuri. El nuevo acusador del prelado es un hombre de 47 años que estudió en esos centros hace tres décadas.

La opinion.com agrega sobre esta trsite realidad que no puede ser negada, que el escándalo de abusos sexuales de parte de sacerdotes contra mujeres y menores de edad de ambos sexos está en plena expansión en el área de Los Angeles.

Mientras que la arquidiócesis de esta ciudad reveló la renuncia de otro sacerdote (éste, de Bell Gardens) por supuestamente tener relaciones sexuales con mujeres, en Azusa agentes del Departamento del Sheriff del Condado de Los Angeles (LASD) entrevistaron a más de 50 monaguillos, algunos de los cuales pueden haber sido víctimas de abuso sexual. Sin embargo, las autoridades se negaron a revelar el nombre del sospechoso del abuso.

En Bell Gardens, el padre José Luis Ruiz, de la parroquia Santa Gertrudis, renunció el 9 de febrero por haber tenido "una serie de relaciones sexuales con mujeres", informó Tod M. Tamberg, portavoz de la arquidiócesis de Los Angeles.

Tamberg explicó que Ruiz actualmente se encuentra en la arquidiócesis de Guadalajara, ciudad del estado mexicano de Jalisco, pero declinó especificar si se encontraba ejerciendo allí labores sacerdotales. Ruiz presentó una carta de renuncia en la cual dio las gracias al sacerdote Henry Gómez y la arquidiócesis de Los Angeles por los años que trabajó como cura. En la misiva reconoce que mantuvo relaciones sexuales con varias mujeres mientras se desempeñaba como sacerdote.

Lo cierto, tal como lo señala clarin.com. en la más fuerte condena en sus tres años de pontificado de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes contra chicos y adolescentes, Benedicto XVI dijo que sentía "vergüenza" y que esos delitos constituyen una traición grave de la confianza de las familias de Australia. Deben ser condenados inequívocamente y los responsables de esos males deben ser llevados a la justicia .

El Papa añadió una improvisación al texto que había sido anticipado a la prensa, y con énfasis personal dijo: Lamento profundamente el dolor y sufrimiento que las víctimas soportaron y les aseguro que yo, como vuestro pastor, comparto el sufrimiento .

El Papa intervino en un tema que ha ensombrecido su visita aquí para presidir la Jornada Mundial de la Juventud, y que ha desprestigiado en todo el mundo a la Iglesia católica. Al hablar ante la Conferencia Episcopal australiana, Benedicto XVI afirmó que las víctimas deben recibir compasión y atención , destacando su decisión de aplicar la tolerancia cero a los clérigos culpables de pedofilia y otros abusos.

La organización australiana Broken Rits (Ritos Rotos), que agrupa a la mayor parte de las víctimas, dijo que las disculpas no son suficientes y que la Iglesia debe demostrar una verdadera vecindad con los que han sufrido abusos, pero también dejar de cubrir a los curas culpables.

En Australia ya han sido condenados 107 sacerdotes por abusos , sostuvo la organización. Pero los casos son miles . Los familiares quieren que el Papa los reciba y ordene investigar si no hay casos de cover up , o sea de encubrimiento para evitar escándalos . En la prensa australiana de ayer se denunció otro caso. Un sacerdote que hace 20 años fotografiaba desnudos en los baños a los adolescentes de la escuela en la que enseñaba, en Brisbane, fue descubierto por tres de sus víctimas predicando en una catéquesis en la Jornada Mundial de la Juventud de los padres agostinianos. La orden anunció que lo había removido inmediatamente.
Entre los casos que envenenaron la llegada del Papa, el más triste es el de la familia Foster. El padre, Anthony, viajó desde Londres, donde vive, para pedir una audiencia con el pontífice por el caso de sus dos hijas, violadas hace dos décadas en Melbourne cuando eran niñas por el cura Kevin O Donnell, maestro en su escuela. La mayor terminó drogadicta y se suicidó a los 26 años, mientras que la menor, alcohólica, fue atropellada por un auto y quedó inválida. Los Foster sostienen que la culpa es compartida por el cardenal Robert Pell, actual arzobispo de Sydney y presente con el Papa en las ceremonias, quien tapó los hechos. O Donell fue culpado de otros 11 casos de violaciones y murió en 1997. El cardenal Pell está acusado de haber cajoneado el escándalo en un caso ocurrido en Sydney, algo que el alto prelado niega.