Chalemor
Hasta cuando Nicaragua va permanecer en la sombra, hasta cuando se va a gestar esos cambios, que ese país requiere para adentrarse en la senda, que ya debiera de estar después de su liberación de la dictadura Somocista, que le causó grandes daños a miles de nicaragüenses .
Hasta cuando el pueblo despertará, aparecerán verdaderos líderes capaces de generar las transformaciones radicales que se necesita, para darle otro vuelco a la forma de cómo se gobierna, en donde se nota ausencia de cultura política que favorezca al país.
Hasta cuando se seguirá manipulando a una población que por décadas ha sido manejada por grupos de interés, muchas veces apoyados en ideología de liberación, equidad, democracia, en donde se ha sabido manejar las emociones, las grandes debilidades de muchos habitantes que no tienen una formación, culturaL que les permita despertar y dar paso a una nueva generación de liderazgo capaz de iniciar las transformaciones que el tiempo presente demanda.
Ya es hora de dar paso a cambios que no permitan ideología no adaptada a la realidad, que descansan en el pasado, se necesita de nuevas transformaciones, que conlleven a nuevos programas, a una mejor integración de los nicaragüenses en pro de realizar acciones que permitan iniciar, propiciarse los cambios, que rescaten el tiempo perdido, se haga honor a quienes dieron su vida en pro de que el país se transforme, le de vida a ese desarrollo que todos reclaman, saber aprovechar sus riquezas, que les permita salir adelante y ser una potencia económica en el istmo Centroamericano.
No puede la población dejarse atrapar de promesas, de demagogia, se requieren de hechos que manifiesten resultados en donde la democracia sea una garantía, en donde la justicia social sea una realidad, en donde el empleo este garantizado a favor de la utilización de una mano de obra laboral productiva en beneficio de una economía que brinde una calidad de vida laboral, digna de quienes viven en el país.
Es muy cierto lo que aporta la escritora Gioconda Belli, en un artículo sobre la realidad del país, que para quienes siguieron de cerca
Atribuíamos ese comportamiento a su falta de experiencia, al poco don de gentes de su inescrutable personalidad, al impacto psicológico de los siete años que pasó en la cárcel. Lo aclamábamos en medio del fervor idealista, pero en la intimidad criticábamos su constante necesidad de ser desafiante sin medir las consecuencias. Nuestro consuelo era saber que, aunque el mundo lo considerara el líder de la revolución, en realidad él era solamente uno más.
La dirección del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y del Gobierno revolucionario era colectiva y varios de los nueve hombres que conformaban el directorio eran personas capaces e ilustradas cuya autoridad era un contrapeso a la peculiar manera del presidente de hacer política. Recuerdo incluso una conversación que sostuve, antes del triunfo de la revolución nicaragüense, con Fidel Castro. Cuando le reclamé su aparente preferencia por la facción dirigida por los hermanos Ortega, Humberto y Daniel -el FSLN se encontraba dividido entonces en tres grupos-, Fidel me contestó diciendo que precisamente porque las ideas y la disposición de los Ortega era menos predecible, él consideraba que no podía dejarlos solos. No sé qué pensará Fidel ahora. La supremacía de Daniel Ortega entre aquel grupo de primus inter pares fue asentándose gracias, en gran medida, al poder indiscutible que la llamada Guerra de
Se refiere la escritora a otros hechos relevantes del comportamiento de Daniel Ortega hasta llegar a su segunda oportunidad como presidente actualmente y en donde considera que su gestión es muy negativa para el país, en el que la revolución señala, se ha tornado una farsa y se está dando paso a una dictadura, específicamente por la forma que se está gobernando.
Termino su escrito señalando, que mientras escribía sus líneas la carretera de acceso a su casa estaba cortada por grupos de choque orteguistas. Apostados allí, intentan impedir que medios y diplomáticos lleguen a una iglesia donde Eduardo Montealegre, el candidato a alcalde de Managua por la oposición, mostrará las actas de votación que demuestran el fraude perpetrado en su contra. Aparentemente, para salirse con la suya, Daniel Ortega también está dispuesto a incendiar el país. Lo mismo hizo Somoza en 1979. El revolucionario se ha convertido en su propia antítesis
Lo cierto, que una vez más Nicaragua afronta serios problemas que acusan a un Gobierno que no ha sido capaz de gestar las transformaciones, los cambios que den perspectivas de desarrollo a un país que necesita de muchas acciones para iniciar los cambios que le favorezcan en su crecimiento, programas que generen acciones que favorezcan a su economía con una integración de actividades productivas, que involucre el aprovechamiento óptimo de sus riquezas naturales, de su agricultura, que sepa utilizar adecuadamente el capital humano a través de una formación, capacitación consona con la realidad del presente, con universidades, colegios, educación que le permita al nicaragüense adentrarse en la realidad de los escenarios económicos del presente, que le de paso a una cultura política que permita la aparición de nuevos líderes con ideologías modernas, liberados del tradicionalismo, del pasado, de la dependencia de sus héroes que desempeñaron su rol en el momento que les tocó hacerlo . Se requiere de una reformulación de programas económicos que sepan aprovechar las oportunidades que los escenarios económicos presentan. Nuevas estructuras políticas y económicas, instituciones más proactivas dirigidas por talentos renovadores, comprometidos a los cambios. Alianzas que no sean dependientes en ideología pasadas, sino en nuevas que generen productividad, sean una garantía de desarrollo que haga de Nicaragua ese país que todos aspiran. Corresponde al nuevo liderazgo un compromiso que es factible siempre y cuando se integren las divisiones que actualmente se han distanciado, hasta el extremo de manifestarse una vez más la violencia, la cuál ha originado mucho derramamiento de sangre en ese país triangular.


El problema de Nicaragua es el mismo problema de todos los paises de Latioamerica: pobreza economica, analfabetismo, desconocimiento de la historia, falta de cultura, en fin falta de cinciencia socioal y mas importante falta de conocimiento de las leyes de la naturaleza en conclusion lo que existe en latinoamerica es una profunda ignorancia de todo lo que concierne al desarrollo fisico y espiritual del Ser Humano. Por donde debemos empezar para salir de ese tunel de oscuridad? Lo primero es educar a los pueblos. Esnenarle a la personas como fue que nos metieron en ese tunel, hacerles comprender que no siempre fuimos asi. Desarrollar en los pueblos latinoamericanos la nocion de dignidad, horgullo de lo que nosotros fuimos y somos.
Los pueblos latinos somos ahora el producto de una guerra de conguista gue duro 500anos. En esa devastacion de los pueblos de este continente los conguistadores destruyeron no solo las formas sociales de vida y sus medios de subsistencia, tambien destruyeron lo mas importante, nuestras rahises culturales, espirituales, nuestro horgullo de raza y horigen creando en los pueblos que subsistieron a la conguista un sentimiento de inferiodidad y vergueza de nuestras raizes.
El fenomeno de la conguista destrullo todo nuestro pasado, nos convirtio en esclavo de los conguistadores , nos guito nuestra historia, destruyo nuestras raises,y todos sabemos que un pueblo que no tiene pasado no puede construir su futuro.
Yo recuerdo que cundo hera nino escuhaba a las personas de posicion social adinerada decir: este indio de mierda,cuando se referian a algun campesino.
Todo lo que parecia indigena, hera malo, inferiior y denigrante. Las mujeres deseaban ser blancas, al estilo de las extranjeras americanas.
Todo ese comportamiento de los pueblos se lo debemos a esa destrucion de nuestra pasado como nacion.
Pasando a los Sandinistas, ellos nunca tuvieron una verdadera ideologia politica por la cual regir sus desiciones , eso los llevo a no saber que hacer cundo tenian problemas politicos sociales que resover, tomavan desiciones de acuerdo a lo que entre ellos acordaban de acuerdo a sus intereses personales o polticos. Nunca los sandinistas tuvieron una carta de principios, entre ellos habian liberales, curas, conservadores, sandinistas, revolucionarios burgueses gente millonaria etc una mezcla imposible de tener una ideologia comun. Solo una muestra te convensera de esto que escribo. En los iniicios de la revolucion Sandinista cueando los comunistas revoliucionarios intentaron proponer a la dirigencia sandinista una agenda socialista para la revoluicion, la respuesta de los Sandinistas fue meterlos Presos. En el ejercito sandinista al que lo sorprendian leyendo algo de comunismo lo reganaban, donde quedo la Bolita? que claes de revolucion fue esa? Esa No fue UNa Revolucion. En fin tenemos que educar al pueblo.