SOBRE EL ALMA
CHALEMORVAN
Siempre ha interesado mientras pemanecemos con vida y materializado en este cuerpo físico a indagar lo que el alma representa, sobre ella se ha escrito con amplitud.
Se dice, que el alma es el principio espiritual que da vida al cuerpo y forma con él un ser humano.
Platón, consideraba al cuerpo como la cárcel del alma. Imaginaba que las almas habían sido castigadas por algún delito, y desde entonces ya no podían ver las esencias eternas, sólo recordarlas (Alegoría de la caverna). Aunque en general la cultura griega aprecia el cuerpo humano, las teorías de Platón se volvieron dominantes, sobre todo porque fueron retomadas por los Padres de la Iglesia.
La visión dualista distorsiona la realidad y las consecuencias llegan a un desprecio de las realidades físicas, del cuerpo humano y de la sexualidad entre otras cosas. Se imagina el alma como algo independiente, parte de lo divino y de lo bueno, como una hoja blanca metida en un pobre sobre material del cual urge liberarse
krishna.com.es, al respecto indica, que descripta en el Bhagavad-gita como partícula atómica antimaterial, el alma, conocida en sánscrito como "atma", es mucho más sutil que la energía material. El alma, que es de tamaño atómico, es la fuerza vital en todos los seres vivos y es la fuente de energía que mantiene a todas las entidades vivientes. La energía del "atma" se difunde por todo el cuerpo, y es la causa por la cual sentimos diversos dolores o placeres en cada parte del mismo. Esta corriente del alma es conocida como conciencia. Aunque no podamos ver al alma, su presencia puede ser comprendida simplemente por la conciencia.
A veces no podemos ver el sol en el cielo debido a la presencia de las nubes, pero su luz aun permanece visible. Del mismo modo, podemos aceptar la presencia del alma en todos los cuerpos vivos –humano, animal, planta, pez o ave– porque percibimos vida en ellos.
Contrariamente, podemos sentir su ausencia después de la muerte porque vemos que la conciencia cesó en el cuerpo muerto. Durante la muerte, el alma deja el cuerpo material, más, sufre la experiencia de la muerte sin ser afectada. Por eso el Bhagavd-gita la describe como "inmutable", "indestructible", "indisoluble" o como "existiendo en todas partes" e "invisible". (Bg.2.24)
Aprendemos en el Bhagavad-gita que cada alma minúscula es parte fragmentaria y eterna de Krishna, o Dios. La energía del alma deriva de su relación con Dios, el Alma Suprema. El alma está constitucionalmente relacionada con Krishna, así como las partes de nuestro cuerpo se relacionan con todo nuestro cuerpo. Porque el alma es parte de Krishna, su naturaleza es servirlo, así como nuestra mano sirve a todo el cuerpo proveyendo comida a la boca cuando comemos. Cuando el alma ejecuta su función original, sus características naturales gradualmente se hacen manifiestas.
El alma es descripta en los Vedas como "energía marginal", dotada de libertad para elegir servir o no a Dios, Krishna. Cuando el alma manifiesta el deseo de no servir a Dios y actúa independientemente de El, las cualidades espirituales inherentes a ella quedan temporalmente bloqueadas, debido al olvido de Krishna. Cuando esto ocurre, el alma deja el campo de la energía espiritual pura (el mundo espiritual) y, bajo la influencia de la energía material, entra en un cuerpo físico.
Alberto Buela aporta que nuestro término alma viene del latín anima = soplo, aire, aliento. Que a su vez proviene del griego anemoV = viento. Y en griego alma se dice yuch =soplo, aliento de vida. Vemos como tanto en griego como en latín el término alma quiere indicar la idea de soplo o aliento vital.
Así, como vimos que espíritu se dice en griego: o nouV y to pneuma (el espíritu o lo espiritual), alma se dice: h yuch (la alma). El carácter de femenino, pasivo y lunar del alma (que nuestra lengua perdió) se conserva en las expresiones como "me duele el alma", "tormentos del alma", "angustias del alma". El alma es lo interno natural mientras que el espíritu es lo externo, o mejor excéntrico. El alma está vinculada con la oscuridad, con la oquedad, en tanto que el espíritu con la luz, es lo solar, lo masculino.
Los filósofos griegos y cristianos que fueron los grandes pensadores sobre el alma la definieron como: forma corporis, como forma del cuerpo. De alguna manera rompieron con el organicismo romántico de la época heroica de relacionar el alma antes que nada con el espíritu y lo hicieron con el cuerpo. La doble paradoja que se plantea es la siguiente: el alma como eidos = forma significa lo visto, pero al mismo tiempo psyché = alma es no visible. Y por otra parte, el cuerpo humano es tanto visible como vidente, pues es el mismo cuerpo quien es visto y quien ve, como observó Merleau-Ponty. Esta doble paradoja viene a mostrar que no podemos estudiar el cuerpo como una cosa cualquiera del mundo, pues no hay aquí dualidad sino unión indisoluble, y al mismo tiempo que el alma humana que se toca con el espíritu y se transforma en alma espiritual y de este modo se abre a que trascienden al mundo. Y se hace también : el alma humana pertenece tanto al tiempo como a la eternidad.
A su vez, el pensamiento cristiano crea una nueva categoría, la de persona, que es la que se va a relacionar con la de espíritu, dejando la de alma para relacionarla con el cuerpo. Así la persona va a ser entendida como el centro activo en que el espíritu se manifiesta. Sea la persona divina o la persona humana. Y este espíritu y esta persona va a ser entendida como acto puro (Dios) y plexo de actos (el hombre). La singularización del hombre, aquello que lo diferencia sustancialmente del animal es que el hombre es persona, porta espíritu y con él sus rasgos de: autoconciencia y libertad.
El alma va a representar el elemento de la vida, va a ser el principio vital, sea vegetativa, sensitiva o racional. Ella va a animar al cuerpo, mover al cuerpo, cuando éste deja de moverse decimos que está muerto, que el alma se fue, deja de darle forma al cuerpo y entonces el hombre, el animal o la planta se desforman, pierden la forma y mueren.
Ahora bien, como es sabido el alma no está localizada en ningún punto del cuerpo como pretendían los filósofos modernos (poca ciencia aleja de Dios, mucha acerca) con Descartes a la cabeza, en contra de lo sostenido por los filósofos medievales que simple y profundamente afirmaban que era: forma corporis.
El alma volvió, en el siglo XX, a ser entendida como forma del cuerpo, en el sentido de que el hombre constituye una unidad psicofísica sustancial. Lo que plantea no ya una cuestión filosófica, stricto sensu, sino teológica, y es la siguiente: ¿Si el sentido del alma es informar a un cuerpo, es un sin sentido pensar un alma separada de un cuerpo como ocurre con la muerte?.
Por último aguasvivas.cl señala, que el alma, ubicada entre el espíritu y el cuerpo, es la sede de la personalidad del hombre (Dios lo creó un «alma viviente»). El alma es un reducto inalienable, el cual ni siquiera Dios puede violar. Allí en el alma el hombre tiene todo el poder de decisión.
Cuando Dios creó al hombre, quiso que su espíritu fuera como un amo, el alma como un mayordomo y el cuerpo como un criado. El amo encarga asuntos al mayordomo, quien a su vez ordena al criado que los lleve a cabo. Sin embargo, con la caída, el alma se erigió en amo, y el espíritu se adormeció. Se rompió la comunión con Dios. Un hombre sin Dios tiene, normalmente, en función sólo el alma y el cuerpo. En cambio, uno que ha nacido de nuevo puede volver al diseño original de Dios: espíritu, alma y cuerpo.
El alma tiene que dejar de ser amo y volver a ser mayordomo, porque hay el peligro de que el espíritu quede oprimido (es el caso de los que son «niños en Cristo»). El alma también puede retroceder a ser esclava del cuerpo, en la inmundicia, lascivia, etc., o ser influenciada por el poder de las tinieblas, sea con la sabiduría terrenal, o con visiones y sensaciones sobrenaturales que la estimulan


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Hola. Gracias por este espacio. Personalmente recomiendo la lectura de un libro que tiene vida, lleno de energía y consciencia. Explica el funcionamiento de la mente, y el apasionante viaje que el autor ha realizado para experimentar un cambio interior bello y profundo. El libro se titula "Viaje a la Divinidad-Muerte en vida". Nos explica y cuenta las experiencias en el silencio, soledad física (que no interior), meditaciones, contacto con distintas energías o Consciencias y las trampas que la mente origina en cada proceso. Es un texto revelador e importante el mensaje que trasmite. Se puede ver información en cualquier buscador, o en el sitio de Internet que he puesto.
http://viaje-a-la-divinidad.lacoctelera.net/
Es una lectura trasformadora. El libro puede ser para muchos el detonante para el comienzo de un despertar o la continuación al mismo, con consciencia de las estrategias mentales y así fluir conscientemente con la vida.
Que disfrutéis.
6 Septiembre 2009 | 06:18 PM